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Habitación vacía


¿Te has enfrentado a un cuarto vacío? Es difícil hacer que se sienta acogedor, sobre todo cuando no tienes con qué llenarlo.

Sara, la esposa de Abraham se había enfrentado toda su vida a un cuarto vacío en particular. Su incapacidad de tener hijos le había causado gran insatisfacción, vergüenza y amargura. Debemos tener en cuenta el contexto en el que transcurrió la vida de Sara, un tiempo en el que la cultura estigmatizaba el hecho de que una mujer no pudiera traer hijos al mundo, las mujeres encontraban su razón de ser en la maternidad y aquellas infértiles eran causa de habladurías y oprobio. Este era el mundo en el que Sara vivía.

Estoy segura que Sara vivió la soledad de este cuarto vacío con todas sus emociones, desde las primeras ilusiones adolescentes, la esperanza de poder concretar su maternidad al lado de su esposo Abraham, la incomprensión de por qué no podría quedar embarazada, la incertidumbre frente al futuro, la esperanza retardada, el duelo al paso del tiempo, la vergüenza de ser considerada improductiva, la envidia por una esclava que sí puede concebir, en fin, tantas otras emociones que debió experimentar toda una vida. Pero no había nada que ella pudiera hacer para llenar ese espacio y hacerlo sentir acogedor o por lo menos, menos incómodo en su vida. Es por eso, que pienso que, en algún punto ella debió cerrar la puerta de ese cuarto vacío antes de permitirse soportar más dolor.

Hasta que a sus ¡90 años! Dios la confronta con ese lugar oscuro. Dios no deseaba una vida incompleta para ella, Él la había elegido para ser llamada princesa y mediante ella y Abraham bendecir a los pueblos de la tierra. Dios cumpliría su promesa.  

…tanto la bendeciré, que será madre de naciones, y de ella surgirán reyes de pueblos. Génesis 17:16 NVI

Sara respondió con una risa que ocultaba frustración, duda y resignación. Es como si en su risa dijera: ¡Si supieras! ¡Han pasado 90 años! De hecho dijo:

“¿Acaso voy a tener este placer, ahora que ya estoy consumida y mi esposo es tan viejo?” Génesis 18:12 NVI

 Pero el Señor le respondió:

Pero el Señor le dijo a Abraham: ¿Por qué se ríe Sara? ¿No cree que podrá tener un hijo en su vejez? ¿Acaso hay algo imposible para el Señor? Génesis 18:13-14 NVI

No era entre los 18 – 35 años, periodo que los médicos consideran de máxima fertilidad, tampoco era con Ismael como sustituto que Dios quería llenar el espacio vació en el corazón de esta pareja. Nunca se trató del tiempo ni de la forma para lograr la plenitud que ellos deseaban para su matrimonio. Siempre fue en el tiempo y a la manera de Dios.

¿A qué cuarto vació te enfrentas en este momento? ¿Qué espacio en tu vida se siente improductivo y árido? Tal vez hay un hueco en tus finanzas, proyectos laborales o educativos que no logras concretar, quizás se trate de la pérdida de una persona importante en tu vida, ya sea que haya muerto o que te hayas separado de él o ella, o como Sara te sientas menos mujer o menos hombre por tener problemas de esterilidad.

Sara no tenía con qué llenar ese cuarto vacío, en eso no estaba equivocada. Dios nunca omitió esa realidad, tan solo esperaba una respuesta de fe en Él, porque Él no es escaso, los llenó de tantos hijos como las estrellas del cielo y la arena del mar.

Dios está mucho más interesado y complacido en llenar nuestros espacios vacíos que lo que nosotros queremos, porque desea hijos con las manos repletas de Su suficiencia. Así que, si deseamos ser hombres y mujeres con el corazón completo, lleno y satisfecho necesitamos admitir que no tenemos con qué llenarlos y que por más que nos esforcemos, nunca será suficiente. 

Necesitamos dejar de creer la mentira de que la plenitud de mi interior y mi éxito está en mis manos, para en lugar de ello estar dispuestos a dejar que sea Dios, el Todopoderoso, fuerte, eterno, abundante, lleno de gracia y misericordia quien llene aquellos espacios vacíos en el tiempo que Él quiera y de la manera que Él quiera. Para que al final podamos decir que no se trató nunca de nosotros, sino de Él.

No estamos solos en el proceso. ¿Acaso hay algo que sea imposible para Dios?


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